¿Alguna vez te has preguntado si las pantallas de teléfonos inteligentes, computadoras y televisores que miramos todos los días en realidad surgieron de un descubrimiento "accidental" en un laboratorio?
La historia se remonta a1888 El botánico austriaco Friedrich Reinitzer, durante un experimento, descubrió accidentalmente un material extraordinario: al calentarlo a 145,5 °C, se convertía en un líquido turbio y viscoso; al calentarlo aún más a 178,5 °C, se convertía en un líquido transparente. Este estado, que no era ni completamente sólido ni completamente líquido, despertó la curiosidad de los científicos.
Posteriormente, el físico alemán Otto Lehmann observó este material con un microscopio polarizador y descubrió su fenómeno de birrefringencia. Propuso formalmente el término «cristal líquido», abriendo así la puerta a la investigación sobre cristales líquidos.
El cristal líquido, como su nombre indica, es un estado único de la materia que existe entre las fases sólida y líquida . Posee tanto la estabilidad de los sólidos como la fluidez de los líquidos. Esta propiedad física distintiva lo convirtió en el material fundamental para las futuras tecnologías de visualización.