En 2025, la industria china de paneles de visualización alcanzó un punto de inflexión histórico. TCL Technology proyectó que su beneficio neto anual casi se triplicaría, y los ingresos de TCL CSOT superaron los 100.000 millones de RMB por primera vez. Por su parte, BOE superó los 100.000 millones de RMB en ingresos solo en el primer semestre del año, con un aumento de casi el 40% en su beneficio neto. El excelente desempeño de estos dos gigantes de la industria transmitió una señal tranquilizadora a toda la cadena de suministro, que había dedicado el año anterior al control de la producción y la estabilización de precios.
Más reveladoras que los resultados financieros fueron dos adquisiciones que transformaron radicalmente el panorama de la industria. TCL CSOT adquirió la línea de producción de LCD de LG en Guangzhou, mientras que BOE integró la línea de producción G8.6 de Rainbow Optoelectronics. Con estas operaciones, las empresas coreanas cedieron su último bastión en el segmento de pantallas LCD de gran formato, marcando el fin de su presencia en el sector. Una nueva era, dominada por el "duopolio" chino, ha comenzado oficialmente, poniendo fin a la guerra de paneles LCD que duró tres décadas, con las empresas chinas como vencedoras.